La figura del coach: beneficios para las empresas

La figura del coach: beneficios para las empresas

Una de las profesiones más de moda en nuestro país y parece que con bastantes salidas. Ya está internet plagado de cursos y másters universitarios en coaching. Es una disciplina que ha aterrizado hace poco pero que ya va teniendo hueco en los recursos humanos de las empresas que quieren ponerse al día y adaptarse a las necesidades actuales del mercado.

La formación y la experiencia de los trabajadores tienen mucho que ver en el éxito de una compañía, sin olvidar las circunstancias económicas, esenciales para que todo funcione. Pero en muchos casos es necesario contar con la ayuda de un profesional externo que saque la mejor versión de cada uno para que aporte el máximo a una empresa.

En este contexto de dificultades, muchas plantillas han vivido el despido de muchos compañeros y cómo esto genera tensión y malestar en los equipos, además de ansiedad y baja autoestima. Los coach han visto en estos casos un filón para entrar a trabajar con la moral de los trabajadores, enseñándoles a enfrentarse a todo tipo de cambios, intentando que no se sientan perjudicados y sepan afrontar con optimismo lo que se va presentando.

El trabajo en equipo es uno de los pilares básicos de las empresas, pero no siempre es adecuado centrarse en el grupo como un todo. El coach fomenta que cada persona exponga sus necesidades y se valore por igual el talento individual, esto hará que el equipo salga beneficiado. No deja de lado las dinámicas colectivas. Cuando se está en compañías muy grandes con un número muy amplio de trabajadores y en departamentos segmentados (muchas veces, en diferentes partes del mundo), establecer relaciones que permitan que haya más comprensión y se conozca más en profundidad el papel que tiene cada uno, es fundamental. Se ganará en eficacia porque los objetivos de la empresa estarán mucho más claro para todos.

Después de las sesiones de coaching, los responsables de las empresas toman conciencia de las cosas que hay que mejorar a nivel de dirección para incrementar el rendimiento y los trabajadores tienen la confianza suficiente para comunicar con mucho menos miedo propuestas y situaciones a los superiores. Dando importancia a las acciones y los hechos, y no tanto a la persona que los ha protagonizado.

La sensación de que nuestro papel en la empresa es importante, independientemente del nivel del puesto, hará que la falta de motivación y los malos resultados que llevan a que los trabajadores se ausenten más durante la jornada laboral, vayan disminuyendo considerablemente.

El coach utiliza mucho la creatividad a la hora de trabajar con la dimensión personal de los empleados. De esta manera, los sentimientos en el entorno laboral van siendo cada vez más positivos, siempre que no se presenten grandes sorpresas que tengan que ver con la marcha de la empresa y echen abajo todo lo previsto. Normalmente, la productividad mejora y por tanto, la rentabilidad.

Temas recomendados: