Empresas de trabajo temporal: modelo de negocio basado en condiciones laborales precarias

Empresas de trabajo temporal: modelo de negocio basado en condiciones laborales precarias

El paro es el problema que más preocupa a los españoles y es que la crisis ha llevado a España tener tasas de desempleo históricas (superior al 26% en el mes de octubre) y la destrucción de puestos de trabajo es un continuo goteo.

Por si fuera poco, los empleos que se generan no son de calidad sino precarios o temporales y es que la contratación indefinida ha caído en diez meses de 2013 un 25%. En este contexto las empresas de trabajo temporal se erigen como principal vehículo de las relaciones laborales y son el canal perfecto para quienes quieren contratar un trabajador tan sólo durante una temporada. Aunque hay ocasiones en la que esa temporalidad se vuelve eterna… Hay empleados que llevan años con contratos de ETT y trabajando para la misma empresa en el mismo puesto de trabajo.

Y la Ley ampara a las empresas de trabajo temporal (aunque si es su caso infórmese porque podría tener un contrato en fraude de Ley y pasar automáticamente a ser un indefinido de la empresa, dependiendo de las circunstancias) pero no tiene mucho sentido que siendo temporales firmen contratos de carácter indefinido. O ¿sí? De este modo el trabajador está vinculado a la empresa temporal y no a la matriz por lo que cualquier problema que tenga con ésta lo resolverá con quien le contrata, es decir, con la ETT. Es cierto que el porcentaje de contratos indefinidos es muy bajo, normalmente se firman contratos de días, semanas e incluso ¡de horas!

El modelo paradójicamente (a voz de pronto parecería más una medida de un Ejecutivo conservador) lo introdujo el Gobierno socialista de Felipe González en 1994 como un paliativo al problema del desempleo, pero genera un problema en paralelo, el de la precariedad. Las expectativas temporales son difíciles de construir cuando uno trabaja a través de una ETT puesto que por naturaleza, el contrato para el que hemos sido elegidos va ser de una duración determinada. El problema es que en el país de los ciegos el tuerto es el rey, y entre no tener trabajo o tenerlo durante unos meses, todos elegiríamos la segunda opción. El dato que aportan las propias empresas temporales es que más de un tercio de los trabajadores pasa después a ser contratado por la empresa directamente.

Entonces, ¿por qué no se contrata al trabajador desde un comienzo? Porque la empresa matriz se ahorra así el tiempo y la gestión que hay que hacer para seleccionar un candidato, tampoco tiene que hacer los trámites administrativos y por lo tanto cuando el trabajador llega a su puesto de trabajo ya está todo resulto.

Es necesario desmitificar el hecho de que una contratado por ETT cobre menos que un asalariado directamente por la empresa matriz, está totalmente prohibido y si se ha visto en esta situación o conoce que se produzca en algún contrato de este tipo, debería denunciarlo. En 1994 se reformó la Ley para evitar estas diferencias entre contratados directos y temporales por lo que su salario será el mismo. Ahora bien, estar contratado a través de una ETT es tener la espada de Damocles continuamente encima, a ver si mañana…

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