Economía doméstica: qué es y cómo usar un software informático para simplificarla

Economía doméstica: qué es y cómo usar un software informático para simplificarla

Las grandes magnitudes y variables económicas ocupan buena parte de los titulares de los medios de comunicación, sobre todo desde que la crisis comenzara a hacer mella en las primeras economías del mundo. La macroeconomía está en el punto de mira, pero ¿y la microeconomía? ¿Qué sucede con las economías de las familias, de los ciudadanos como particulares? La economía doméstica es la que conforma las grandes cifras, en cada hogar hay un contable –aunque él no sea consciente de que lo es- y un Ministro de Economía a pequeña escala, y si no que se lo digan a las miles de amas y amos de casa que hacen cálculos para llegar a final de mes, más de uno debería dar una Master Class a algún político…

La economía doméstica es ese planteamiento que se hace –o al menos sería conveniente hacer- en cada hogar para analizar los ingresos que entran y los gastos y cuadrarlos. La máxima de los padres es simple pero funciona a la perfección: no gastes más de lo que tienes. Por lo tanto, hay que calcular lo que ganamos y lo que gastamos. Ya, los ingresos se calculan fácilmente pero los gastos… ¡Ay los gastos!, sobre todo si llegan las rebajas. Vayan por partes, una vez calculado el dinero que entra en la familia, sumen aproximadamente sus gastos. Para que sea más fácil divídalos en tres grupos, los que llegan sí o sí cada mes, hipoteca o alquiler, colegios, la cuota del préstamo que pidió para el coche, etc. Sume a esa cantidad los gastos variables, facturas, la cesta de la compra, lo que suele gastar en ocio al mes, párese a pensar porque en este punto se nos va buena parte del presupuesto, las cañas con los amigos, el cine, las meriendas fuera de casa de los niños… Si su presupuesto es ajustado intente controlar esta partida de gastos. Y por último cuente con el factor sorpresa: un día se estropea la caldera, otro día hay que ir al dentista con urgencia, otro día el niño tiene una excursión a una granja escuela que nos cuesta 30 euros… Suma y sigue. ¿Qué le vamos a contar, verdad?

La tecnología ayuda a simplificar estas tareas de control y de manera gratuita. Si tiene un smartphone puede descargarse cualquiera de las aplicaciones que hay en el mercado y que le ayudarán a cuadrar la entrada y salida de dinero. Cada vez están más desarrolladas pero tampoco se vuelva loco/a, no tiene que llevar la contabilidad de la NASA. Por ejemplo puede decidirse por “Control de gastos”, una aplicación sencilla que como su propio nombre indica le ayuda a controlar lo que gasta aunque esto no sea sinónimo de gastar menos, siempre dependerá de usted, los milagros aún no han llegado a las aplicaciones. Una de las más exitosas para los internautas ha sido “Fintonic”, pero hasta ahora únicamente estaba disponible para teléfonos Iphone, la buena noticia es que desde octubre los android también van a poder descargársela gratis. Si quiere hacer sus pinitos de manera un poco más seria en el ámbito contable, eche un vistazo a iWallet que cuesta 2,99€ y hace la función de Pepito Grillo, le recuerda cuando ha gastado por gastar (yo ésta no me la bajaría… Un caprichito de vez en cuando….) y los recibos que aún no ha pagado.

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